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Entrevista a Jorge Castañeda Entrevista a Jorge Castañeda
Jorge Castañeda fue Secretario de Relaciones Exteriores de 2000 a 2003, durante el gobierno del Presidente Fox. Es un reconocido intelectual, científico político y... Entrevista a Jorge Castañeda

Jorge Castañeda fue Secretario de Relaciones Exteriores de 2000 a 2003, durante el gobierno del Presidente Fox. Es un reconocido intelectual, científico político y un prolífico escritor, con un gran interés por la política de México y de América Latina, por la política comparativa y por las relaciones entre Estados Unidos y América Latina.

¿Qué opinas de las críticas que los diarios más importantes del mundo han hecho sobre el actual  gobierno de México?

En primer lugar, yo considero que lo importante es subrayar que reproducen gran parte de lo que piensan muchos mexicanos. Es decir, a los corresponsales extranjeros o a los editores que vienen de fuera y están una o dos semanas aquí y luego se van no hay que verlos como gente que viene de Marte y que de repente aterrizan, y entonces se les ocurre esto o lo otro. No, cuando vienen  corresponsales y editores extranjeros, son gente que está constantemente en contacto con mexicanos: con políticos, con intelectuales, con periodistas, con artistas, con empresarios, etc., dependiendo de la inclinación de cada diario. Tienden más bien a repetir, a reproducir lo que los mexicanos dicen. Qué mexicanos?  Pues los que hablan con ellos, obviamente, no los que no. Este gobierno, a diferencia de otros, habla poco con la prensa extranjera, no lo hace muy bien, no es un gobierno que tenga credibilidad.

En segundo lugar, estos diarios extranjeros que vienen a nuestro país por medio de sus corresponsales, obviamente conocen la prensa mexicana, pero se sienten mucho más libres que la prensa mexicana para poder escribir sobre ciertos asuntos. Por ejemplo, después de la consulta,  la editorial del Financial Times -el institucional- fue terrible! Es poco probable que un medio mexicano se atreviera a escribir una editorial institucional así. Puede haber un columnista que diga eso y cosas peores, pero que El Universal, o El Reforma, o El Milenio, o El Financiero, suponiendo que tuvieran editoriales institucionales, que no suelen tener -salvo El Universal- tienen El Trascendido, El Templo Mayor, Bajo Reserva, ese tipo de publicaciones, digamos poco serias en el fondo, y no se atreven. Por qué?  porque les quitan los anuncios, porque les hacen la vida imposible. Qué le va a hacer López Obrador al Economist o al New York Times, pues nada, no puede hacer nada.

Entonces yo creo que estas críticas, esta visión que tienen los medios extranjeros, uno, es muy positivo para México, no para la imagen de López Obrador y de “SU” México, pero para México país, yo creo que son muy positivos; dos, cumplen una tarea que a los medios mexicanos les cuesta trabajo cumplir por mil razones históricas; y tres, insisto, reproducen mucho de lo que los mexicanos les decimos, pero no un puñado de intelectuales resentidos, sino el conjunto de interlocutores que esta gente tiene en México.

¿Consideras que en este momento está coartada la libertad de prensa?

Pues mira, no en el sentido estricto de la censura, no proceden así, proceden de otros modos.  Lo hacen, por ejemplo, recortando el pago a los columnistas, lo cual quiere decir que tienen que hacer otras cosas para ingresar lo mismo y, por lo tanto, tienen menos tiempo para hacer sus columnas.  No es mi caso, porque a mí me corrieron de todas partes, pero en el caso de los demás  sí es un hecho.  Asimismo, hacen que los anunciantes tengan miedo y, por lo tanto, no se anuncian en los medios críticos; o hay tiros por elevación, es decir,  hacen saber que a fulano o mengano lo echaron de la televisión o de un periódico, para que los otros tengan más cuidado. Sobre todo la presión que ejerce este gobierno es mucho más con los dueños que con los directores de medios. También lo hacen un poco con los directores, pero sobre todo es con los dueños, y  muchos de ellos tienen varios tipos de negocios, no sólo el negocio editorial, salvo El Universal, La Jornada y El Reforma, los otros tienen también otros negocios. Bueno, el caso más obvio es el de Excélsior, que tienen hoteles, hospitales, etc. De esta forma  tienen muchos elementos de presión contra ellos.

Entonces, tanto como amenazada la libertad de expresión, yo diría no, acotada sí. Y hay casos individuales, podríamos tomar el ejemplo del este Señor Jorge Hernández, que no está claro por qué lo corrieron, pero lo corrieron, eso es un hecho; o el caso mío, por ejemplo, que fui despedido y totalmente desterrado de Radio Fórmula, hasta prohibir en Radio Fórmula contratarme;  tienen prohibido incluso entrevistarme sobre un libro mío o cualquier otra cuestión. Ningún conductor de Radio Fórmula tiene permitido hablar conmigo, está prohibido por los dueños. Según ellos por una rencilla personal conmigo, pero todos los conductores lo aceptaron, TODOS! Y los dueños no tienen que pagar ningún tipo de consecuencia por ello. Lo mismo en los diarios, cuando a mí me despide el Director de El Financiero, y me paga el castigo que me debía, es decir, yo no renuncié a El Financiero, él me despidió amistosamente, tan amistosamente que me pagó el castigo que el contrato estipulaba -que en total fue casi un millón de pesos. Pero cuando eso sucede y acudo a  Milenio, a El Universal y al Reforma, sin ni siquiera hablar de dinero, antes de incluso tocar el tema, dijeron que no. Entonces qué es eso? Es censura o no, es limitar la libertad de prensa o no, es acotarla o no, son los directores o son los dueños, y eso ha pasado con mucha gente. Por eso, por ejemplo, uno puede ver cuántos han ido cambiando de periódico.

A muchos de los columnistas, muchísimos de El Financiero, de Milenio, de Reforma, de El Universal, no les pagan, y algunos lo hacen igual. Bueno…, a mí en Nexos obviamente no me pagan, pero nada más faltaba, no tienen un centavo, pero eso es lo de menos, no lo necesito, pero a muchos otros tampoco les pagan. Pues eso qué es! A ver, por ejemplo, si a la persona que diseña la revista o al que les vende el papel, si ustedes no le pagan, a ver cómo les va! Y así, lo aceptan, la gran mayoría, todos los que se publican y no les pagan, lo aceptan. Es una forma de limitar la libertad de expresión…?  SÍ! Sobre todo en lo que toca a dos componentes que son muy  importantes en los medios: las columnas, que es la primera plana, ya sea la primera plana digital o la primera plana impresa, y la investigación.

Por qué ningún medio mexicano hizo la investigación de lo del Metro que hizo el New York Times! Dirán “bueno, es que el New York Times tiene mucho más dinero…!”  Pues sí, pero también tiene muchos más puntos de interés, y al final se trataba del metro mexicano y los muertos eran mexicanos, no eran americanos, no eran de Filadelfia o de San Francisco. Ellos tienen que ocuparse del metro en México, y en Filadelfia, y en Estambul y en el mundo entero. Entonces sí, tienen más dinero, pero tienen más responsabilidades y más objetos de interés. Por qué no lo hizo ningún medio mexicano? En parte, obviamente, por incompetencia, de acuerdo, eso ya lo sabemos pues es una realidad; en parte por corrupción, falta de profesionalismo, también lo sabemos. Pero también en parte por miedo, por qué no. Por qué tuvieron que ser diez personas del equipo del New York Times -durante aproximadamente dos meses- que estuvieron  trabajando en eso, y no fue un medio mexicano? Sí, el miedo, sí… es miedo! Dirán: “bueno…  para qué me meto, además sobre todo si tengo que dedicarle mucho dinero, mucho tiempo de mi gente,” porque es cierto que todo esto cuesta. El tema económico es fundamental, todos los periódicos están en una situación terrible, y las radios también! La situación es muy difícil, en parte por los recortes a la publicidad oficial -con lo que yo estoy de acuerdo-, no estoy peleado con eso ni mucho menos. Pero si se corta la publicidad oficial, debiera sustituirla la privada y no la sustituyen, por qué! Porque los dueños tienen miedo: yo conozco empresarios, grandes empresarios, que prefieren dar dinero por debajo de la mesa a distintos medios que anunciarse públicamente en ellos. Te explican: “mira, yo te doy el dinero, sí quiero apoyarte, quiero estar ahí, pero no quiero que me vean,” te lo dicen!

De los últimos años, ¿en qué momentos consideras que México ha tenido una buena imagen ante el mundo?

Mira, ha tenido distintos momentos más o menos justificados o merecidos. Sin duda uno de ellos en la época de Salinas, con el TLC – antes de la rebelión zapatista y en plena aprobación del TCL- y que fue poco tiempo pero, en fin, en esa época, sí, sin duda. También cuando ganó Fox y más o menos el primer año de su gobierno.  Y un poco  el primer año de Peña, con las reformas. Considero que estos han sido los tres momentos en que México ha tenido una buena imagen.

López Obrador tuvo un cierto “beneficio de la duda” entre en momento de la elección o un poco antes, cuando ya era obvio que iba a ganar, hasta lo del aeropuerto, la cancelación del aeropuerto. A partir entonces, ahí quedó…! No sé si han visto, ayer o anteayer salió algo muy chistoso no sé de donde, creo que fue una publicación inglesa, me parece que en twitter, sobre las cinco obras más idiotas del mundo. Entre una de ellas se encuentra el aeropuerto de Texcoco, precisamente porque no se concluyó.

Es imposible tener una buena imagen del Presidente, o del país, después de una idiotez de ese tipo. Sobre todo porque nunca justificó, nunca sostuvo, nunca fundamentó ninguna de las razones que  dio para cancelarlo. Entonces yo creo que esa “luna de miel” o esa especie de “beneficio de la duda” fue prácticamente de julio a octubre, muy poquito. Y, en efecto, es verdad lo que está  detrás de tu pregunta, no suele ser el caso, México no suele tener una buena imagen en el mundo por muchas razones, pero el hecho es que los buenos momentos han sido escasos.

Dentro de no tener una buena imagen en el mundo, ¿cuál consideras que haya sido el peor momento?

Está difícil porque son MUCHOS! Obviamente,  1994 fue un año terrible y hubo mucho interés de los medios internacionales, de las cancillerías, de las embajadas, de las corredurías, etc., por todo lo que sucedió: el levantamiento zapatista, el asesinato de Colosio, todo el caos de las elecciones, el asesinato de Ruiz Massieu y la devaluación a fin de año. Probablemente fue lo peor que hemos tenido.

Ahora, había cierta compensación por el hecho de que  “sí, pero está el TCL” “sí, pero no se reprimió a los zapatistas”, “sí, hubo los asesinatos pero supuestamente encontraron a los culpables”, “sí, pero hubo elecciones y los que perdieron reconocieron la derrota, tanto Diego como Cuauhtémoc”. Entonces, digamos, hubo cierta compensación, pero considero creo que fue el peor momento.

¿Qué imagen consideras que tenga México en este momento en el G20?

Ninguna, ni buena ni mala, inexistente. Primero, el G20 no ha sesionado presencialmente desde hace tiempo. Obviamente, López Obrador no va a ir a la reunión -creo que es en Italia, en noviembre-, y no va a ir, es  obvio. Los demás sí van o al menos muchos, y simplemente por no estar presente, por no viajar; además no hay ninguna relación suya con nadie. El único al que conocía era a Trump y ya se fue. Entonces, la verdad no hay mucho que decir al respecto, no hay imagen de México en el G20, no tenemos ninguna postura. Hay una buena relación con Argentina, pero ninguna con Brasil porque se detestan Bolzonaro y López Obrador, aunque se parecen mucho.

¿Consideras que tiene algún costo político para México la posición de López Obrador con las dictaduras de América Latina, como Cuba, Venezuela y Nicaragua?

Hasta ahora, no ha tenido ningún costo político, primero porque a nadie le importa mucho lo que piensa López Obrador, salvo a los otros países “bananeros”, es decir, a los cubanos les importa, a los nicaragüenses, etc., pero así como que en Perú estén pendientes de qué dice López Obrador, pues no, la verdad no le interesa mucho a nadie. Esto es porque tampoco es una alineación proactiva, no hace gran cosa; les manda jeringas y tonterías a los cubanos, pero la verdad no es nada muy activo. Por lo tanto, como a nadie le interesa, el costo político que podría haber en cuanto a imagen en Europa o en los países centro de América Latina, pues no hay gran cosa. Con Estados Unidos, no parece haber habido un costo, hasta ahora! Qué quiere decir hasta ahora, que los tres senadores cubano-americanos no le han reclamado a Biden que no le reclame a López Obrador que por qué es tan “amiguito” de los cubanos, de los nicaragüenses y de los venezolanos. Hasta ahora, no ha sucedido. Sin embargo, que sepamos hasta este momento, porque también a veces estas cosas se hacen en privado. Que sepamos, Biden no le ha reclamado a López Obrador ni por los médicos cubanos ni por mandarles regalitos a los cubanos, ni por nada de eso.

Los votos de México en la OEA no se los ha reclamado nadie, todavía. Cuánto va a durar eso? Difícil saberlo, depende mucho de la política interna dentro de Estados Unidos. Es un asunto de política interna norteamericana. Ya empezó a haber ciertos reclamos, pero por ahora no ha habido un costo político, le ha salido gratis. Dentro de México obviamente no hay ningún costo porque a nadie le importa.

¿Crees que en algún momento esto sí afecte la relación con Estados Unidos, que es nuestro principal socio comercial?

Es un poco lo que mencionaba y no quiero entrar en demasiado detalle de lo de Estados Unidos porque ya lo he dicho y no quiero repetirme, pero por ahora, al igual que con Trump, Biden ha decidido que lo único que le importa es el tema migratorio. Sólo le interesa que México y López Obrador le hagan el trabajo sucio a Estados Unidos impidiendo la llegada de los hondureños, salvadoreños, guatemaltecos y, en su caso, también cubanos, haitianos, brasileños, etc.  Pero  sobre todo le interesan los primeros tres y un poco los cubanos y haitianos.

Mientras México haga ese trabajo sucio más o menos bien, Biden aparentemente no se va a meter en los otros temas. Aquí hay dos problemas: uno, que no es obvio que los americanos consideren que México esté haciendo bien ese trabajo sucio porque nosotros no podemos juzgar porque no tenemos elementos, no sabemos realmente cuánta tropa hay desplegada y  a cuántos detienen. Sí sabemos que están llegando más personas que nunca al lado americano de la frontera, porque el número de detenciones de aquel lado es elevadísimo, llegó a más de 200 mil en el mes de julio. Eso sí lo sabemos, pero si los gringos consideran que de todas formas México está haciendo bien la “chamba” o que la está haciendo mal, pues no sabemos. El segundo es: hasta dónde Biden podrá ignorar todos los demás temas, como el tema de la droga y el fentanilo, los temas del estado de derecho, el tema de las empresas americanas que han invertido en petróleo, en energía solar, en energía eólica, en renovables en general, así como lo de Cuba, Nicaragua, Venezuela, etc.

En verdad que no sabemos hasta dónde el propio Biden pueda seguir haciéndose de la “vista gorda” frente a los demás temas, mientras el asunto migratorio sí le funcione. Además  tampoco sabemos si en Washington hay otras fuerzas, sobre todo en el Partido Demócrata, pero también en el Republicano, que digan… “bueno, a mí, me importa más el tema de Cuba que el tema migratorio, y no entiendo por qué este señor López les manda regalitos a los cubanos -que además luego se venden en Cuba en lugar de donarse- cuando nosotros le ayudamos o lo apoyamos en tantas otras cosas”.  Ahí está un Marco Rubio, un Ted Cruz o a un Bob Menéndez en Estados Unidos, cubano-americanos los tres, que digan “por qué, a mí me importa más el tema de Cuba que el tema migratorio” Por qué? Porque son cubanos, es una muy buena razón. Y así sucesivamente los senadores y congresistas de los estados más golpeados por la epidemia de opioides en general y de fentanilo en particular. También podrían decir: “a ver… a mí no me importan los hondureños, a mí me importa el río de fentanilo que está entrando a Estados Unidos vía México desde China, eso es lo que me importa a mí, y por qué Biden no hace algo para impedirlo.” Pues no, porque necesita que López Obrador no deje entrar a los guatemaltecos. “Y a mí qué me importan los guatemaltecos, a mí se me está muriendo la gente”.  La verdad es que al día de hoy, en los seis meses que lleva Biden en el poder, para López Obrador no ha habido problemas serios con Estados Unidos.

¿Cómo consideras el desempeño del actual Secretario de Relaciones Exteriores?

No es un Secretario de Relaciones Exteriores, es una especie de super secretario bombero que se dedica a sus asuntos: que si las pipas, que si las vacunas, que si esto, que si lo otro. Si hace eso, es inevitable que descuide la política exterior porque el aparato de la Secretaría de Relaciones Exteriores es un aparato muy pequeño, o sea, no tiene dinero, no tiene recursos, no tiene recursos humanos. La cancillería no da para la política exterior y las pipas, y las vacunas, y repatriar a los mexicanos que están perdidos en Perú o no sé dónde con covid, etc., simplemente no da, no es Hacienda, no es un gran aparato donde tienes muchísima gente. Es un organismo pequeño, por lo que era inevitable que cualquiera que estuviera en esa secretaría con esas responsabilidades, tendría que descuidar las vacunas o los votos en la ONU. Por otro lado, es imposible hacer un buen trabajo en esta materia si a tu Presidente no le interesa. Es como ser Secretario del Medio Ambiente y el Presidente dice “a mí no me interesa el medio ambiente, ocúpate de… me da igual!”, qué vas a hacer! Una gente digna renuncia, pero ya sabemos que en México eso no sucede, no se hace, de esos en México no hay!

¿Qué opinas de las consultas populares que se hacen ahora?

Yo soy, y siempre he sido, partidario de las… no sé si el término de “consulta popular” es el más adecuado, pero del recurso al referéndum o al plebiscito; plebiscito suele ser para personas,  referéndum suele ser para temas, es una diferencia que existe en otros países, pero usémoslos como sinónimos. Siempre he sido partidario de ese tipo de instrumentos para resolver los grandes temas nacionales, que son tan importantes para un país, y donde no alcanza exclusivamente con el poder legislativo o el poder judicial para tratarlo. Es decir, a mí siempre me ha parecido que el recurso al referéndum, como es el caso en Europa, en muchos países de América Latina, en algunos países de África, es un recurso legítimo, correcto, me parece muy bien, y lamento que en México no lo tengamos. Por mencionar un ejemplo, quién sabe qué hubiera pasado con el TLC -el primero, el de 1994-, un tema tan importante y decisivo para México, que marcó de manera tan crucial el rumbo futuro del país. Yo pienso que eso debió haber sido ratificado, no por el Senado y la Cámara, sino por un referéndum: “está usted de acuerdo en que firmemos el LTC o no,”, tipo Brexit. Pero Brexit es el último de 50, lo que pasa es que todos nos creímos que el Brexit fue el único, pero antes del Brexit para salirse de Europa, hubo 50 referendos, desde 1958, de todos los que votaron “SÍ” para entrar a Europa, pero muchísimos. Por qué? Porque para Francia, para Alemania, Italia, Dinamarca, España o Portugal el ingreso a Europa era tan importante, que entonces no se pensaba que era suficiente aprobarlo sólo por el Senado o la Cámara, según el caso. Entonces a mí me parece bien el principio. Ésta, la de los expresidentes, me parece una completa idiotez, una idiotez en la forma original como la mandó López Obrador y una idiotez como la corrigió la corte. Y creo que lo más sabio fue lo que hizo la ciudadanía que fue no votar. Un 93% de los mexicanos decidimos no votar. Lo único bueno de todo esto fue el resultado.

¿A qué atribuyes que la gente no haya acudido a votar?

Considero que eso es un cúmulo de factores: primero, la pregunta era idiota, y eso sí cuenta, porque no es que la gente la analice y decida conscientemente después de una exégesis del texto. No, simplemente la gente no le entendía porque era incomprensible, ésa es una razón. Segundo, pues apenas a un mes o mes y medio de una elección, a la gente no le gusta volver a ir a votar. Tercero, en efecto, la ley es tal, que no se permite hacer campaña, lo cual es un poco absurdo. Los partidarios del SÍ no podían hacer campaña realmente -lo hicieron, lo hizo Morena-, pero no se podía en la televisión, no se podía en la radio. No era como una campaña electoral, sino era una cuestión rara y, si no tienes acceso a los medios masivos, es muy difícil que la gente se interese. A mí me parece que en estas consultas se debe de poder hacer campaña en los medios, que se asigne un tiempo para el SÍ y un tiempo para el NO, y los partidarios van haciéndolo como quieran. Eso no se hizo y, si sumas todos estos factores, creo que es bastante lógico que prácticamente nadie haya votado.

¿Qué esperas para la siguiente votación de marzo?

La revocación de mandato no es propiamente un referéndum. Algunos presidentes -el rey de todo esto era el General De Gaulle- transformaban un referéndum en un plebiscito; Pinochet transformó el referéndum sobre la ley electoral chilena de 1988 en un plebiscito sobre él, sobre sí mismo, pero no eran estrictamente revocaciones de mandato. De Gaulle nunca les dijo a los franceses: “voten si quieren que me vaya o no”, les dijo: “voten esta reforma. Ahora, si votan en contra mía, sépanlo… ¡me voy a ir!”. Los chantajeaba, hasta que finalmente le dijeron “pues, vete!” Pinochet dijo: “si no votan por esta reforma, ¡me voy!”. Pues sí, lo echaron. No eran estrictamente revocaciones de mandato. Hay pocos países, son sobre todo los latinoamericanos  los que tienen la revocación de mandato, y sobre todo las que se fueron convirtiendo en dictaduras, como Cuba, Venezuela, etc.

A mí la revocación de mandato, en sí misma,  no me gusta, no me gusta en México, no me gusta en América Latina, no me gusta en el Estado de California, que es el único estado –si no me equivoco, no estoy muy seguro- que lo tiene en Estados Unidos. A principios de siglo han expulsado ya a un gobernador,  y están a punto de echar al actual, a  Gavin Newsom, por revocación de mandato. En lo personal, yo prefiero que esto no suceda, existen otros mecanismos para deshacerse de un Presidente, si ya no te sirve. Por ejemplo, Brasil tiene el “impeachment” (destitución), y mediante este proceso han despedido a dos presidentes en los últimos 30 años. Éste me parece un mecanismo perfectamente adecuado: o está de acuerdo o no está de acuerdo con la persona en el momento, pero tienen manera de expulsar a un presidente. En Perú tienen un mecanismo mediante el cual han quitado a cuatro -si no me equivoco, a los últimos cuatro-, sin contar a Alan García que se suicidó antes de ser arrestado.

En México tenemos el desafuero y destitución por traición a la Patria, no recuerdo exactamente el término, pero existe un mecanismo. En Estados Unidos también tienen el  “impeachment”. A Nixon lo tiraron así, y a Trump casi le sucede lo mismo. Entonces, en verdad, la revocación de mandato no es necesaria para quitar a alguien, si se tiene otro instrumento. A mí, tanto en general como en México, me parecen mejores los otros instrumentos. Ahora, si lo que se quiere es una ratificación de mandato -que es en el fondo lo que quiere el “Peje”- hay una forma mucho más sencilla, que consiste en tener dos periodos de cuatro años con reelección, y punto. Entonces, como en Estados Unidos, como en Francia y como en otras partes: al término del primer periodo, se presenta la reelección del Presidente saliente y ahí la gente tiene la oportunidad de decir: “quiero que siga o quiero que se vaya”. Así lo hicieron con Trump (“No queremos que siga, que se vaya”), e igualmente lo hicieron en Francia con Sarcozy, con Hollande y con Giscard d’Estaing hace cuarenta años. También está lo que con frecuencia se hace en un régimen parlamentario, por ejemplo, Trudeau va a tener elecciones a las que él va a convocar, disolviendo el Parlamento, creo que ahora en octubre. Si los canadienses ya no lo quieren de Primer Ministro, sólo votan en contra y se acabó; no se necesita tanto para poder quitar o ratificar a un Presidente o a un Jefe de Gobierno o a un Jefe de Estado.

¿Qué diferencias consideras que hay entre Cuauhtémoc y López Obrador, ambos de izquierda?

Tienen muchos parecidos, lo que sucede es que Cuauhtémoc –por las razones que todos conocemos- nunca llegó al poder. El único poder que ejerció fue en la Ciudad de México, creo que un año y medio o dos años, más o menos, y realmente es muy poco tiempo para dejar una huella importante. Por tanto, es injusto comparar a un candidato, por recurrente que haya sido, con alguien que ya está ejerciendo el poder. Qué tan buen Presidente o qué tan mal presidente hubiera sido Cuauhtémoc, pues no lo sabemos porque no lo fue.  De López Obrador sí sabemos que, en mi opinión, es un pésimo Presidente, porque ahí están los hechos. A mí me parece que por temperamento, por cultura, por visión del mundo, por una serie de otros aspectos, Cuauhtémoc es un político mucho más sofisticado, mucho más cosmopolita, mucho más sensible que López Obrador, pero éste último es un guerrero, y Cuauhtémoc  es un luchador, no un guerrero.

¿Cómo ves a México en el corto plazo, es decir, en lo que resta del periodo?

Por desgracia creo que todos los ámbitos se van a ir descomponiendo más de lo que se han descompuesto hasta ahora. La parte económica considero que no se va a recuperar, ni siquiera este año y mucho menos el año entrante y el otro. En cuanto a la violencia, ésta no va a cesar, tal vez un poco, pero no veo que haya una razón por la que pueda realmente disminuir la violencia, como por qué. No veo que la política social del gobierno sirva para reducir la extrema pobreza o simplemente la pobreza a secas. Tampoco veo mucho más allá de lo que ya ha sucedido, con lo que he estado de acuerdo, lo del salario mínimo, ya no da para mucho más, es decir, va a ser muy difícil seguir elevando el salario promedio; el salario mínimo tal vez, pero el salario promedio yo creo que ya dio lo que iba a aumentar, y sigue siendo muy bajo. Sólo va a aumentar el salario promedio cuando estemos creciendo a un 5% y generando un millón y medio de empleos al año, cosa que no va a suceder, si no, es muy difícil. Si tienes una fila gigantesca de gente que está dispuesta a trabajar por 5 o 6 mil pesos al mes, pues eso les van a pagar, porque pueden pagarles, pero pedirle a los empresarios que le pague más a la gente por buenos, no va a suceder; habrá algunos que lo hagan, pero básicamente es un asunto de oferta y demanda y no la hay.

Creo también que va a haber una creciente tentación autoritaria de López Obrador, se va a ir desesperando de que las cosas no le salen, la pandemia no sabemos en qué va a quedar; el desastre en educación y en salud es gigantesco, no habíamos visto algo así en años. Va a ser un año y medio, y quién sabe! Yo no veo cómo van a poder volver a clases el 30 de agosto.

La parte positiva que veo  es que creo que sí se va a unir la oposición para el 24, incluyendo a Dante. Creo que puede haber un candidato único o candidata única a la Presidencia, y creo que le puede ganar al candidato o a la candidata de Morena. Creo que sí puede haber un candidato único, lo difícil es cómo hacerle para encontrar a alguien que sea aceptable para todos los partidos y que no sea vetado por ninguno de ellos, no está fácil. Ése sí va a ser un problema!

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Redacción Horizontum

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